El coaching sistémico

es un proceso de interacción estructurado dirigido a personas, grupos u organizaciones que promueve la aparición de aprendizajes favorecedores del desarrollo profesional y en consecuencia el incremento de la satisfacción.

Se centra en las capacidades actuales y potenciales del cliente. La realidad del cliente es definida como una realidad interaccional, basada en interdependencias, que requiere la capacidad del cliente para percibir totalidades, patrones de interacción y redes relacionales.

 

El coaching sistémico requiere también una sensibilidad especial hacia las interconexiones sutiles que confieren a las personas su singularidad.

Cuando una persona o una organización tienen conflictos, un coach con pensamiento sistémico los ve originados por estructuras subyacentes y no únicamente por errores individuales o mala voluntad.